España ante un escenario de bloqueo político e incertidumbre institucional
España atraviesa una situación de evidente bloqueo político e institucional. La ausencia de unos Presupuestos Generales del Estado aprobados, la incapacidad para alcanzar acuerdos de Estado y los continuos escándalos de corrupción que afectan a dirigentes, exdirigentes, ministros y personas del entorno más cercano del presidente del Gobierno han generado una profunda preocupación en amplios sectores de la sociedad.
La estabilidad institucional de una democracia se sustenta en la confianza de los ciudadanos, en la transparencia de las instituciones y en la capacidad de los responsables públicos para rendir cuentas. Cuando el debate político es sustituido por la confrontación permanente, la polarización y el enfrentamiento entre bloques, se debilita la calidad democrática y se alejan las soluciones a los problemas reales de los ciudadanos.
España necesita recuperar la normalidad institucional, fortalecer la credibilidad de sus instituciones y devolver la palabra a los ciudadanos. En una democracia, cuando una situación de bloqueo político se prolonga en el tiempo y la confianza pública se deteriora, la convocatoria de elecciones constituye un mecanismo legítimo para que los españoles expresen su voluntad en las urnas.
La decisión corresponde al Parlamento y a aquellas fuerzas políticas que se consideran comprometidas con los principios constitucionales y democráticos. Más allá de las diferencias ideológicas, la prioridad debe ser garantizar la estabilidad institucional, la transparencia y el correcto funcionamiento de nuestra democracia.

