Miles de familias continúan sin hogar mientras la diáspora venezolana mantiene activa una red internacional de ayuda humanitaria.
Vigo, 24 de julio de 2026. Se cumple un mes del devastador terremoto que sacudió Venezuela y dejó una profunda huella de dolor en el país. Aunque la emergencia ya no ocupa diariamente los titulares internacionales, la tragedia continúa afectando a cientos de miles de personas que aún luchan por recuperar sus vidas.
Los balances más recientes sitúan la cifra de fallecidos en más de 5.300 personas, mientras que más de 16.700 resultaron heridas. A ello se suma la incertidumbre sobre numerosas personas cuyo paradero todavía no ha podido confirmarse, ya que las labores de búsqueda continúan en varias zonas afectadas.
Las consecuencias materiales también son devastadoras. Miles de viviendas quedaron destruidas o gravemente dañadas, dejando a entre 17.000 y 18.000 personas sin hogar. Hospitales, centros educativos, carreteras y servicios básicos sufrieron importantes daños, obligando a cientos de miles de ciudadanos a depender de la ayuda humanitaria para cubrir sus necesidades más básicas.
Los organismos internacionales estiman que 1,8 millones de personas necesitan asistencia humanitaria urgente, entre ellas cientos de miles de niños que requieren atención médica, alimentación, agua potable y condiciones dignas para continuar sus estudios y su desarrollo.
La solidaridad de la diáspora venezolana
Frente a esta tragedia, la respuesta de los venezolanos residentes en el exterior ha sido ejemplar. Asociaciones, federaciones y organizaciones comunitarias de numerosos países han unido esfuerzos para canalizar ayuda hacia las zonas afectadas mediante campañas de recogida de medicamentos, material sanitario, alimentos y donaciones económicas.

En Galicia, la Federación Venezolana de Galicia (FEVEGA), junto con sus asociaciones integradas, mantiene activa la campaña «Plan de Ayuda Humanitaria San José Gregorio Hernández», gracias al trabajo de decenas de voluntarios que clasifican medicamentos, preparan envíos y coordinan la logística necesaria para hacer llegar la ayuda a quienes más la necesitan.
Esta iniciativa demuestra que la solidaridad no conoce fronteras y que la diáspora venezolana continúa profundamente comprometida con su país en uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.

Un compromiso que continúa
Desde FEVEGA se hace un llamamiento a la sociedad para no olvidar la situación que atraviesa Venezuela. La reconstrucción será un proceso largo que requerirá la colaboración de instituciones, organizaciones y ciudadanos comprometidos con la ayuda humanitaria.
«Cuando las cámaras se apagan es cuando más falta hace la solidaridad. Venezuela sigue necesitando de todos nosotros. Cada medicamento, cada aportación y cada gesto de apoyo representa una esperanza para miles de familias que aún esperan reconstruir su futuro.»
La Federación Venezolana de Galicia agradece profundamente la colaboración de todas las asociaciones de venezolanos del mundo, de las instituciones públicas, de las entidades colaboradoras y de cada persona que, con su generosidad, ha demostrado que la solidaridad sigue siendo la mayor fuerza para superar cualquier tragedia.



