ESPAÑA SALE A LA CALLE POR CEUTA: “CEUTA NO SE VENDE, CEUTA SE DEFIENDE”

Miles de ciudadanos llenaron ayer las plazas y calles de España al grito de “Sánchez, dimisión” y reclamaron al Gobierno una defensa firme de la españolidad de Ceuta

Madrid, 3 de septiembre de 2026. — España vivió ayer una de las jornadas de movilización ciudadana más importantes de los últimos años en torno a la defensa de Ceuta.

Coincidiendo con el Día de Ceuta, miles de ciudadanos salieron a las calles y se concentraron frente a ayuntamientos de numerosos municipios españoles para trasladar un mensaje contundente de solidaridad con los ceutíes y de defensa de la soberanía española.

Banderas de España y de Ceuta ocuparon las plazas. Y entre los principales lemas que se escucharon estuvieron:

“Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”.

“Ceuta no está sola”.

“España sí, Marruecos no”.

Y, en numerosas concentraciones, un grito dirigido directamente al presidente del Gobierno:

“¡Pedro Sánchez, dimisión!”

La jornada tuvo como origen la convocatoria realizada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que llamó a los ayuntamientos españoles a concentrarse a las 20:00 horas en solidaridad con Ceuta. La propia FEMP defendió que se trataba de una movilización de apoyo a los ciudadanos ceutíes y que debía situarse por encima de las siglas políticas.

CEUTA SE CONVIERTE EN UNA CAUSA NACIONAL

La movilización trascendió ampliamente las fronteras de la ciudad autónoma.

En Madrid, alrededor de 50.000 personas, según los datos de la Delegación del Gobierno recogidos por RTVE, se concentraron en la plaza de Cibeles. En Valencia las cifras oficiales situaron la asistencia en unas 25.000 personas, mientras que en otras capitales y municipios también se registraron importantes concentraciones.

En Santander, más de 10.000 personas acudieron a la concentración convocada ante el Ayuntamiento, mientras que en Canarias más de 10.000 ciudadanos participaron en los actos celebrados en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife.

En Castilla y León, las movilizaciones también fueron especialmente numerosas, con estimaciones que situaron la participación conjunta alrededor de las 90.000 personas.

Pero quizás la imagen más significativa se produjo en la propia Ceuta, donde más de 20.000 personas, según las primeras estimaciones de Europa Press, salieron a la calle para reivindicar la españolidad de la ciudad y exigir soluciones a la situación que atraviesa.

“CEUTA NO SE VENDE”

El lema se convirtió ayer en el símbolo de una jornada que pretendió transmitir un mensaje inequívoco: para los ciudadanos que participaron en las concentraciones, Ceuta forma parte de España y su defensa no puede quedar relegada a una cuestión secundaria de la política nacional.

La movilización también reflejó el profundo malestar existente con la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez ante la crisis que se ha vivido en Ceuta durante las últimas semanas.

En distintas ciudades aparecieron pancartas y se escucharon proclamas contra el Ejecutivo, incluyendo reclamaciones de dimisión del presidente.

En Madrid, además, participaron dirigentes de los principales partidos de la oposición, aunque la convocatoria inicial de la FEMP había sido planteada como un acto institucional de solidaridad con los ceutíes.

LA PREGUNTA QUE RECORRE ESPAÑA: ¿QUÉ RELACIÓN TIENE SÁNCHEZ CON MARRUECOS?

Más allá de las consignas políticas, existe una pregunta que comienza a instalarse con fuerza en el debate público español:

¿Por qué el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene una política hacia Marruecos que muchos ciudadanos consideran excesivamente complaciente?

Es una pregunta política que merece respuestas claras y transparentes.

La cuestión no debería ser solamente qué está ocurriendo en Ceuta, sino también qué información tenía el Gobierno, qué medidas adoptó, qué papel desempeñó Marruecos y por qué las decisiones del Ejecutivo generan entre una parte importante de la ciudadanía la percepción de que Rabat recibe un trato privilegiado.

Las críticas de la oposición han ido precisamente en esa dirección. Alberto Núñez Feijóo afirmó en Madrid que el Gobierno estaba “más cerca de Marruecos que de España”, mientras Santiago Abascal acusó a Sánchez de abandonar a los ceutíes.

Conviene, no obstante, distinguir entre hechos demostrados y acusaciones políticas. No existe base suficiente para afirmar como hecho que Pedro Sánchez “le deba” algo personalmente al Gobierno marroquí. Lo que sí existe es un intenso debate político sobre la relación España-Marruecos y sobre si las actuaciones del Ejecutivo están protegiendo adecuadamente los intereses españoles.

Y esa es precisamente una de las preguntas que muchos ciudadanos están planteando:

¿Qué pesa más para el Gobierno de España: la defensa de los intereses de los españoles o mantener unas determinadas relaciones políticas con Marruecos?

DESDE VENEZUELA SABEMOS LO QUE SIGNIFICA DEFENDER LA LIBERTAD

Para los venezolanos residentes en España, estas imágenes tienen además un significado especial.

Venezuela ha vivido durante años las consecuencias de la polarización política, del debilitamiento institucional y de la pérdida progresiva de espacios de libertad.

Por eso, muchos venezolanos que viven en España observan con especial atención cualquier situación en la que los ciudadanos sienten que deben salir a la calle para defender aquello que consideran esencial.

Desde nuestra experiencia como pueblo que ha sufrido el autoritarismo y la opresión, sabemos que los pueblos no pueden permanecer indiferentes cuando sienten amenazados sus derechos, su libertad o su futuro.

Pero también sabemos algo fundamental:

la democracia se defiende democráticamente, en las calles, en las instituciones y en las urnas, siempre desde la paz y el respeto.

“CEUTA NO ESTÁ SOLA”

La jornada de ayer dejó una imagen difícil de ignorar.

Desde las grandes capitales hasta pequeños municipios, miles de españoles quisieron enviar el mismo mensaje:

Ceuta no está sola.

La FEMP recordó que los ayuntamientos españoles ya habían mostrado solidaridad ante otras tragedias, entre ellas el terremoto sufrido en Venezuela, y consideró que también era necesario acompañar a los ciudadanos de Ceuta en este momento.

Y ayer las calles respondieron.

España habló.

Con banderas españolas y ceutíes, con concentraciones multitudinarias y también con duras críticas al Gobierno.

Pero por encima de las diferencias políticas quedó una consigna que recorrió el país:

CEUTA NO SE VENDE. CEUTA SE DEFIENDE.

Y desde Venezuela Exterior, como medio de comunicación vinculado a una comunidad venezolana que conoce de primera mano el valor de la libertad, la democracia y la defensa de los derechos ciudadanos, queremos cerrar esta jornada con una reflexión:

España acogió a miles de venezolanos cuando tuvimos que abandonar nuestra tierra. Hoy muchos venezolanos vivimos, trabajamos y construimos nuestras familias en España.

Por eso, cuando una parte de la sociedad española sale a defender a Ceuta y reclama que sus instituciones estén a la altura de las circunstancias, muchos venezolanos entendemos perfectamente el significado de ese sentimiento.

La defensa de Ceuta es también la defensa de España.

Y la defensa de España debe hacerse siempre desde la democracia, la unidad nacional, el Estado de Derecho y el respeto a todos los ciudadanos.

Ceuta no se vende.

Ceuta se defiende.

Y Ceuta, como España, no está sola.

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